La tranquilidad de la familia de Fernando Burlando se vio quebrantada por un episodio de violencia vial que estuvo al borde de la catástrofe. El escenario del incidente fue el kilómetro 69 de la Ruta 3, a la altura de la localidad de Cañuelas, donde Barby Franco —acompañada por su pequeña hija Sarah— se vio obligada a ejecutar una maniobra desesperada para no impactar de frente contra una camioneta que avanzaba en contramano.
Maniobra extrema y huida cobarde
El responsable del hecho, un hombre de 82 años, circulaba de manera temeraria en sentido inverso al flujo vehicular, generando una situación de peligro inminente. Aunque Franco logró esquivar el choque frontal, su vehículo fue embestido por detrás por otro automóvil que no pudo reaccionar a tiempo ante el frenado brusco. Lejos de detenerse para auxiliar a las víctimas, el conductor de la camioneta se dio a la fuga, dejando tras de sí un escenario de confusión y restos de carrocería sobre el asfalto.
El descargo viral del abogado
Al tomar conocimiento de la magnitud del riesgo que corrieron su pareja y su hija, Burlando no escatimó en adjetivos para calificar al infractor. A través de un posteo que incendió las redes sociales, el abogado definió al conductor como un "Asesino en estado larvario", una expresión que resalta la potencialidad letal de una conducta tan imprudente.
"La inseguridad tiene muchas formas, tiene diferentes caras y diversas maneras de golpear con fuerza de tragedia", reflexionó el letrado, visiblemente afectado por la vulnerabilidad a la que fue expuesta su familia. Su mensaje, cargado de impotencia, culminó con un vehemente reclamo por la falta de controles y la necesidad de endurecer la legislación vigente para quienes desprecian la vida ajena al volante.
El pedido de justicia y cambios legislativos
El posteo, que cerró con un insulto directo hacia el responsable del siniestro, reabrió el debate sobre la aptitud de los conductores de avanzada edad y la eficacia de las sanciones para quienes abandonan el lugar de un accidente. Burlando insistió en que este tipo de episodios no deben ser considerados meros "accidentes", sino actos criminales que exigen una respuesta judicial contundente. Por estas horas, se intenta identificar fehacientemente al prófugo mediante las cámaras de seguridad de la zona y testimonios de otros automovilistas.