La salud de Julio De Vido generó una nueva alerta en el ámbito judicial y penitenciario. El pasado 1 de abril, el exministro fue diagnosticado con una fibrilación auricular, anomalía cardíaca que motivó su traslado inmediato desde la cárcel hacia una unidad de cuidados intensivos. Según informaron fuentes cercanas, el paciente recibió tratamiento con anticoagulantes intravenosos y logró ser estabilizado, aunque su pronóstico requiere de estudios complementarios durante la próxima semana.
Un cuadro clínico complejo
A sus 76 años, De Vido presenta una serie de patologías crónicas que agravan su situación de encierro. El exfuncionario padece diabetes insulino dependiente desde hace más de dos décadas, cuadro al que se suman hipertensión y cardiopatías preexistentes. Esta fragilidad física ha sido el argumento central de su defensa para solicitar el beneficio de la prisión domiciliaria.
Cabe recordar que el ex titular de Planificación Federal cumple una condena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta en la causa conocida como "Once 2", vinculada a la tragedia ferroviaria. Además, se encuentra afrontando el juicio por la denominada "Causa Cuadernos", donde comparte banquillo de acusados con la expresidenta Cristina Kirchner.
El ruego ante el tribunal: "Preferiría morirme en mi casa"
Semanas antes de este episodio cardíaco, De Vido había realizado una sentida declaración ante el Tribunal Oral Federal N° 7. "Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa", suplicó ante los jueces, reiterando que los niveles de glucosa en su sangre son inestables y que el entorno carcelario dificulta el seguimiento de su dieta y medicación específica.
A pesar de los pedidos de sus abogados, quienes invocan tanto su edad (que supera el límite legal de 70 años) como sus afecciones coronarias, la justicia ha mantenido una postura firme:
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Rechazo sistemático: El juez de ejecución penal Ricardo Basílico y la Cámara de Casación han negado hasta el momento la salida del penal.
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Argumento judicial: Consideran que el Servicio Penitenciario Federal está capacitado para brindar la asistencia médica necesaria.
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Postura del imputado: De Vido rechazó las acusaciones en su contra calificándolas de "falsas e infundadas" y cuestionó el rol de la querella y la fiscalía en el proceso actual.
Próximos pasos
La evolución del exministro en los próximos días será determinante para su futuro procesal. Su defensa técnica planea presentar nuevos informes médicos basados en esta reciente arritmia para insistir ante la Cámara Federal sobre la inviabilidad de que continúe alojado en la cárcel de Ezeiza, alegando que su vida corre peligro inminente ante la falta de infraestructura para emergencias de esta complejidad.