En el marco de su visita al Madrid Economic Forum, Javier Milei concedió una entrevista a un medio español que sacudió el tablero político argentino. Sin rodeos, el mandatario expuso la fractura total con su compañera de fórmula, revelando detalles de una desconfianza que, según sus palabras, no es nueva, sino que forma parte de una estrategia pergeñada por la titular del Senado hace años.
"Lo venía craneando desde el Congreso"
Milei sostuvo que Villarruel habría intentado boicotear su agenda internacional y cancelar su presencia en eventos estratégicos. "No me sorprende que haya intentado que me cancelaran; lo que sí me sorprende es que estas cosas ella ya las venía craneando desde que entramos al Congreso", disparó el Presidente, vinculando el comportamiento actual de la vice con una ambición política que se remonta a los inicios de La Libertad Avanza.
El jefe de Estado también utilizó la ironía para referirse al distanciamiento físico y protocolar que mantienen. Recordó el episodio del Pacto de Mayo, cuando Villarruel se ausentó alegando un cuadro gripal: "Dijo que no iba porque se sentía mal, pero al día siguiente estaba espléndida en el desfile", remarcó, exponiendo la frialdad que domina el vínculo desde julio de 2024.
El entorno "complicado" y el factor Isabel Perón
Para Milei, el quiebre se profundizó cuando la vicepresidenta comenzó a mostrar una autonomía política que choca con la línea ideológica de la Casa Rosada. El mandatario cuestionó duramente:
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Acercamientos polémicos: Criticó que Villarruel se junte con "gente verdaderamente complicada".
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Homenaje a Isabel Perón: Calificó como una provocación el tributo y la inauguración de un busto de María Estela Martínez de Perón en el Senado en octubre de 2024.
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Insultos internos: Denunció que el círculo íntimo de la vicepresidenta lanza "aberraciones" contra la gestión libertaria.
La sombra de un complot
Hacia el final del reportaje, Milei manifestó su asombro ante las críticas que, según le llega, Villarruel hace en privado sobre su gestión, sugiriendo incluso que él le hacía "daño a la libertad". Además, se mostró molesto por las versiones de un supuesto complot urdido junto a sectores disidentes del partido español Vox.
Con estas declaraciones, la relación institucional queda reducida a su mínima expresión. El Presidente ha dejado en claro que ya no considera a Victoria Villarruel una aliada, sino una adversaria interna que juega su propio partido desde la presidencia de la Cámara Alta, marcando un hito de inestabilidad en la relación entre los dos máximos referentes del país.