La guerra que sacude a Medio Oriente desde el pasado 28 de febrero sumó un capítulo de alto impacto político y militar. Tras el derribo de un caza F-15 estadounidense el viernes —el primero en caer en territorio persa—, fuerzas especiales de Washington lograron extraer al piloto que permanecía oculto en una zona montañosa. La noticia fue recibida con júbilo en Jerusalén, desde donde Netanyahu emitió un videomensaje de apoyo directo a la Casa Blanca.
El recuerdo de Entebbe y el valor del rescate
Netanyahu, quien resultó herido en misiones de rescate durante su juventud y perdió a su hermano Yonatan en la célebre operación de Entebbe en 1976, vinculó emocionalmente ambos hechos. "Como nación que ha llevado a cabo operaciones de rescate audaces, los israelíes y yo sabemos lo valiente que fue la decisión que tomó", expresó dirigiéndose a Trump.
Para el líder israelí, la extracción del militar refuerza un "principio sagrado" compartido por ambos ejércitos: el compromiso de que nadie queda atrás, independientemente de la peligrosidad del territorio enemigo.
Ultimátum por el Estrecho de Ormuz
Mientras el aviador rescatado recibe atención médica por heridas de gravedad, la atención global se desplaza hacia el próximo martes. Donald Trump renovó sus amenazas contra el régimen de Teherán, advirtiendo que lanzará ataques masivos contra plantas eléctricas y puentes si no se garantiza la libre navegación en el Estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del crudo mundial.
El conflicto ya ha dejado huellas profundas en poco más de un mes:
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Bajas militares: Al menos 13 efectivos estadounidenses han muerto en combate.
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Impacto en Irán: Se estiman más de 1.900 fallecidos en territorio persa.
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Crisis económica: El bloqueo de rutas marítimas mantiene disparados los precios del combustible y la energía a nivel global.
Mediación internacional en curso
A pesar de la retórica belicista, canales diplomáticos de Pakistán, Turquía y Egipto trabajan a contrarreloj para evitar una expansión total del conflicto. Según portavoces de la cancillería pakistaní, las gestiones para un posible cese al fuego se encuentran "por buen camino", aunque el cumplimiento del ultimátum de este martes será la prueba de fuego para determinar si la región se encamina hacia una tregua o hacia una devastación aún mayor de su infraestructura estratégica.