La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, le exigió este viernes la renuncia indeclinable a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi. La decisión de la titular de la cartera se desencadenó tras el escándalo vinculado a los créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a diversos funcionarios y figuras del oficialismo, donde el ahora exfuncionario figuraba con un financiamiento de 420 millones de pesos.
Contradicciones y "tolerancia cero"
Desde el entorno de la ministra justificaron la remoción bajo una política de "tolerancia cero" ante gestos que la sociedad pueda interpretar como privilegios de la clase política. El malestar central de Pettovello radicó en que Massaccesi no consultó ni advirtió sobre el impacto político que generaría tomar una deuda de tal magnitud con una entidad estatal, mientras el Gobierno nacional exige un sacrificio económico constante a la ciudadanía bajo la bandera de la austeridad.
Si bien la operatoria crediticia se encuadró dentro de los márgenes legales, en la cúpula del Ministerio admitieron que la permanencia de un funcionario de alto rango con semejante beneficio resultaba insostenible. La cifra gestionada por Massaccesi —hijo del exgobernador rionegrino Horacio Massaccesi— es una de las más elevadas dentro de la polémica nómina de la entidad bancaria pública.
Inestabilidad persistente en el área
La salida de Massaccesi marca un nuevo capítulo de fragilidad institucional en Capital Humano. El dirigente había asumido en agosto del año pasado para reemplazar a Fernando Szeresesky, en medio de fuertes tensiones internas con asesores directos del presidente Javier Milei. Con esta vacante estratégica, el ministerio vuelve a enfrentar un proceso de rearmado de su equipo jerárquico.
Este constante recambio de autoridades subraya las dificultades de la cartera para consolidar un rumbo sólido. Desde el inicio de la administración, el Ministerio de Capital Humano ha sido el área con mayor cantidad de renuncias y movimientos de piezas clave, lo que expone las fricciones internas y la debilidad en la gestión de una de las áreas más sensibles del Ejecutivo nacional.