Una jornada de profundo dolor atraviesa la provincia de Tucumán tras registrarse la primera víctima fatal a causa de las tormentas que azotan a la región. El escenario del drama fue la calle Jujuy al 2800, frente a un conocido supermercado mayorista, donde un niño de apenas 12 años perdió la vida de forma instantánea al recibir una descarga eléctrica fulminante.
Un descuido fatal en medio del agua
Según los testimonios recolectados en el lugar, la víctima se encontraba jugando en los sectores donde el agua de lluvia se había acumulado sobre la calzada. En un momento de la tarde, y por razones que la justicia local intenta establecer, el pequeño tomó contacto con un elemento electrificado —presuntamente un cable caído o un poste con pérdida de corriente—, lo que le provocó un paro cardiorrespiratorio inmediato.
La escena en el sur de la capital tucumana se tornó desgarradora con el correr de los minutos. Lisandro era el único hijo varón de su familia y un alumno querido en su comunidad escolar. El momento de mayor tensión se vivió con el arribo de su padre al lugar del hecho, quien se desplomó al confirmar la peor noticia sobre su hijo.
Alerta por el estado del tendido eléctrico
Este trágico suceso ha puesto nuevamente bajo la lupa el estado de la infraestructura eléctrica ante fenómenos climáticos extremos. Las autoridades policiales y personal de la empresa de energía trabajan en la zona para peritar el origen exacto de la fuga eléctrica, en un contexto de anegamientos generalizados y cables desprendidos por las ráfagas de viento.
-
Riesgo eléctrico: Se recomienda a la población evitar el contacto con columnas de alumbrado y cables en el suelo.
-
Investigación: La fiscalía de turno ordenó el resguardo del área para determinar si existió negligencia en el mantenimiento del servicio.
-
Clima: El pronóstico indica que la inestabilidad continuará, aumentando el peligro en las zonas inundadas.
Los vecinos del barrio manifestaron su indignación y exigieron respuestas urgentes, denunciando que el riesgo en la vía pública se vuelve "una trampa mortal" cada vez que las lluvias superan los niveles normales en la capital de la provincia vecina.